Entradas

Mostrando entradas de enero, 2026

Más allá del final

Imagen
A veces el amor no es un final feliz, ni la última escena de una película donde los cuerpos se abrazan y el mundo se detiene. A veces el amor es aprender el idioma de otra piel, convivir con sus silencios, descubrir que la rutina también puede ser poesía cuando alguien respira a tu lado. Y luego, perder. Perder como quien deja caer un libro abierto en mitad de la noche, sabiendo que las páginas seguirán ahí, aunque ya no puedas leerlas con la misma voz. El tiempo, cruel y sabio, te devuelve ese sentimiento como un eco: no la presencia, sino la certeza de que amar es más grande que quedarse, más profundo que tocar, más eterno que la ausencia. Porque hay amores que sobreviven al cuerpo, que se sostienen en la memoria, y que brillan más allá de la pérdida, como estrellas que nunca se apagan, aunque ya no podamos alcanzarlas. A veces el amor no es un final feliz, ni la última escena de una película donde los cuerpos se abrazan y el...

Frente a la Catedral

Imagen
  Quince años atrás, la escuela del centro histórico cerraba sus ventanas, y yo salía con la tiza aún en los dedos, como si la palabra pudiera seguirme hasta la calle. A las cuatro, siempre a las cuatro, una rosa roja en la mano, y la catedral erguida como un guardián de piedra, mirando mi espera, mirando tu llegada. Después, el café tibio, y una crepa que partíamos en dos, y esa risa tuya que era más liviana que cualquier susurro en el aire. El tiempo abrió sus grietas: tú viajaste lejos, yo me quedé en esta ciudad que aún guarda tu sombra en cada esquina. Pero todavía regreso, cada tarde, como quien insiste en un rito mágico: la rosa, la plaza, la hora precisa. No sé si algún día volverás, no sé si el destino se doblega, pero mi corazón persiste, como un hilo que no se corta, como una plegaria que se dice sin voz, frente a la catedral, esperando que el eco de tus pasos vuelva a cruzar la plaza, y que el aroma del café nos devuelva al instante intacto donde éramos dos, y teníamos...

A un Amor Imposible

Imagen
  No sé si alguna vez sospechaste la verdad que he guardado en silencio: te he amado desde siempre. No fue un amor que buscara irrumpir en tu vida, ni alterar la paz de tu hogar, sino un sentimiento que nació como un susurro y poco a poco se convirtió en una llama discreta dentro de mí. He admirado tu luz, tu fuerza, la ternura con la que cuidas a tu familia. Y precisamente porque sé que tu mundo está tejido con lazos sagrados —tu matrimonio, tus hijas, tu historia— jamás permitiría que mi presencia causara una herida en aquello que tanto amas. Por eso me alejo. No habrá confesiones en voz alta, ni gestos que puedan confundirse con una promesa imposible. Me retiro con la serenidad de quien sabe que amar también significa proteger, incluso desde la distancia más grande. En mi corazón quedará encendida la llama de este amor que nunca se convirtió en algo más, pero que fue suficiente para recordarme que la vida tiene misterios hermosos, que aunque no siempre se hacen realidad, logran ...