"Veinte Años y un Café" Nos conocimos en un rincón de la ciudad, entre tazas humeantes y versos desbordados. Yo, profesor de literatura, con la nostalgia escondida entre las páginas. Tú, secretaria de mirada inquieta, tomando notas de un mundo que te quedaba chico. Fuimos un secreto escrito en la espuma de los cafés, un instante suspendido entre el tintineo de cucharas y poemas prestados. Nos hicimos cómplices de los atardeceres, del cine en blanco y negro y los libros sin dueño. La poesía nos abrazaba como un viejo mantel de café donde el amor dibujaba su historia en servilletas olvidadas. Pero la vida—impredecible y cruel— nos arrojó a orillas distintas. Dos hojas de otoño arrastradas por un viento que nunca preguntó. Veinte años después, en una ciudad que nos ign...